jueves, 30 de abril de 2009

El amor es un prestamista

Queridas amigas. Después de largo tiempo sin reflexionar acerca de la gran utopía, vuelvo a vosotras tras una conversación que me ha hecho recordar que aún nos queda carrete para rato con esto del amor. Situémonos: Hablo con mi amiga Broken Hearth (en adelante BH, como las bicis) y me dice que se está recuperando de un mazazo amoroso, ya que se enamoró de un sujeto que tiene pareja y ahora se está quitando del enganche emocional. Total, que BH me ha dicho que lo estaba pasando mal pero que pronto estará bien y que espera volver a enamorarse porque la sensación de estar enamorado es maravillosa, como un chute de una droga muy potente que te mantiene en un estado de japismo sublime.
Entonces yo le he dicho que mucho cuidado, que el amor es un prestamista, que se lleva todo lo que te ha dado y encima te cobra intereses. Y esto es así como que después de la noche viene el día. No es posible mantenerse en una subida permanentemente. El amor nos eleva hasta que decide soltarnos. No sé si hay solución. Yo propongo una: amemos en línea recta, en sentido paralelo al suelo. Puede que de esta manera evitemos caídas innecesarias.

4 comentarios:

Sergio dijo...

BH es Broken Heart!! qué grande!!! y yo que pensaba que era una marca de bicis!!!

La Juliana dijo...

amén!

Sensaciones dijo...

Se puede utilizar el chute amoroso como cualquier otra droga: para explorar multiplicado en potencia y en acto. Bien apuntas la comparación con el prestamista, una especie de Principio de la Conservación de la Energía.

La dopa puede usarse con cabeza, esto es, volando sin salir a la estratosfera, como bien apuntas, o puede usarse para enmascarar y tapar otros problemas y carencias propios (y/o ajenos) que permanecerán como un obstinato ocultos tras la euforia. Supongo que es una forma de vivir como cualquier otra. Aunque sorprende que no aburra el repetitivo guión.

Cada cual puede elegir entre la verdad o la mentira, entre la grávida realidad terrestre y la ilusión ingrávida. Difícil caer en la tentación, sobre todo cuando ya estás un poco pillado.

Sí, una droga. ¿Buena, mala? Cada respuesta es una prueba para tontos.

Se me olvidaba decir que esto es enamoramiento, no amor, aunque bien esta(ría) llegar al segundo a través del primero. Bien Sûr.

betty boop dijo...

De acuerdo con Sensaciones en que lo que aquí se describe es "enamoramiento" no amor, que suele ser la fase primera (o la segunda, después del sexo en algunos casos) de una relación.
Yo no entiendo muy bien lo del principio de la energía y el prestamista, es que me pilláis algo espesa, amorosos, pero creo que os referís a la ley de compensación: la balanza se mueve constantemente de un lado a otro, hay "ups and downs" y eso es precisamente lo que engancha: que uno no puede sentarse tranquilamente y esperar que le vaya bien (o mal, que a veces tb es muy fácil quedarse en esa postura); hay todo un trabajo personal para que algo funcione... Ojo, si hay chispa ( o amor). Besos a todos y feliz puente